República Dominicana

La República Dominicana es un estado que ocupa algo más de los dos tercios orientales de la isla de Santo Domingo o La Española, en el Archipiélago de las Antillas. Limita al Norte con el Océano Atlántico, al Sur con el Mar Caribe o Mar de las Antillas y con Venezuela, al Este con el Canal de la Mona, que la separa de Puerto Rico, y al Oeste con la República de Haití.Tiene una superficie territorial de 48,670 km² y una población de más de 9 millones de habitantes. La sede de gobierno y capital del país es Santo Domingo de Guzmán.

Ubicación de la República Dominicana

Los taínos

Artículo principal: Historia de los taínos en Santo Domingo

Tainos

Mitos

Los bosques y, en especial, los de las zonas montañosas, son tradicionalmente ambiente propicio para la generación de mitos y creencias. En el caso de la Cordillera Central, existen dos mitos muy difundidos que vale la pena referir.

Los Indios. Es de todos sabido que la inefable ambición europea acabó con la totalidad de la población nativa de Taínos, Arawaks y Caribes de Quisqueya (nombre indígena de la Española) en los primeros 60 años del Siglo XVI. Desde entonces la condición de indio, gracias a su inexistencia, ha venido siendo idealizada como "no tan mala", y hasta como sabia, frente a otras como la de mulato o negro, siguientes en la agenda del genocidio.

Hay quienes creen que en algunas cumbres inexpugnables de la Cordillera Central subsisten aún algunos pequeños grupos de indios, con sus costumbres y su sabiduría, que ofician de guardianes de un gran tesoro en oro ritual, a la espera de tiempos mejores para reconstruir su culto.

Según estas personas, el caminante debe cuidarse de explorar lugares muy recónditos durante sus expediciones, pues los indios no dudarían ni un segundo en deshacerse de un testigo de su, hasta ahora, tan bien guardado secreto.

La Ciguapa. De que la ciguapa es una fémina desnuda y salvaje que deambula por los bosques y de que tiene los dedos de los pies apuntando hacia atrás, no cabe la menor duda. Lo que sí es un misterio, debido a la diversidad de versiones y testimonios, es su origen y su aspecto.

Ciguapa Algunos creen que como cuando llegaron los europeos las adolescentes vírgenes andaban desnudas como si nada por los campos, tal sobredosis de sensualidad, para quien no estaba acostumbrado, provocó tal desorden y superpoblación, que a algún sabio jefe de un clan de la Cordillera Central se le ocurrió ordenar a las jovencitas nunca dar la espalda a un extranjero.

Otros suponen que la ciguapa es producto de un vistazo miope a un oso perezoso, especie actualmente extinta en la Española, que como se sabe tenían al final de las patas largas unas que apuntaban hacia atrás.
La ciguapa es un ser inofensivo y pacífico pero muy curioso. Le resultan particularmente interesantes los grupos de caminantes que circulan por los caminos de la Cordillera Central y sólo es posible alterarla si se atenta contra su bosque.

En cuanto a su aspecto hay quienes dicen que es azul y pequeñita (como de 1.20 metros), otros dicen que es sucia y salvaje, con un cabello que jamás fue cortado ni peinado, pero de una belleza tal que actúa como "canto de sirena" sobre los caminantes del sexo opuesto, arma de al que se vale para lograr atrapar a sus enemigos que desaparecen después de ser seducidos.

Así que recomendamos a los caminantes que se cuiden de ensuciar o destruir el bosque, y que si han dejado caer una colilla o algún papel en el camino y de pronto se encuentran con una ciguapa, no duden en abrazarse del árbol más próximo, cerrar los ojos y gritar pidiendo ayuda.

Las ciguapas son extrañas mujeres salvajes que habitan en las montanas y poseen poder mágico. Son de tez morena, de ojos negros y rasgados, de pelo suave y lustroso, tan largo que es la única vestimenta de su cuerpo a la intemperie. En algunas regiones los campesinos dicen que son diminutas y de cuerpo desproporcionado; otros que tienen las piernas largas y delgadas; algunos afirman que son velludas y unos pocos que están bellamente emplumadas.

Todos sostienen sin embargo que tienen el rostro hermoso y que son muy ariscas. Quizás las ciguapas mas que bellas y ariscas, sean tristes, pues tienen los pies al revés y dejan huellas contrarias al rumbo de su destino... Estas criaturas son esencialmente nocturnas o prefieren las zonas oscuras de los bosques; cuando salen lo hacen en busca de frutas, peces o aves con los cuales se alimentan.

Nunca se ha oído hablar a las ciguapas; afirman que emite aullidos e hipidos cuando corren por los campos, y cuando saltan o duermen entre las ramas de los árboles. Cuentan que las ciguapas tienen un corazón cazador, y que salen por las noches de las serranías en busca de algún caminante nocturno al que embruja , ama y luego mata. Al decir de las leyendas las ciguapas tienen malas costumbres; estas salen de sus moradas a robar manteca y carne cruda de las cocinas, aunque afirman que les gusta el maíz y otros granos que se siembran en los conucos.

En algunas regiones han visto a las ciguapas cabalgar por las madrugadas en los llanos de las montanas, y las han descubierto haciendo trenzas en las crines y las colas de los caballos. Se dice que una ciguapa se atrapa un día de luna creciente con un perro jíbaro y cinqueño. No obstante, se añade que es preferible dejarlas en paz, pues es tan grande el dolor que sienten en cautiverio, que al final mueren de pena. Alguna vez se escucho la leyenda de un ser de los bosques llamado ciguapo. Era este un gallo vuelto de espaldas, con el lomo emplumado y el pecho con senos de mujer. Cuentan que su grito se asemeja al llanto de un niño, y que esperan terribles infortunios a la persona que se atreve a matar a una de estas aves. Si usted ve a una ciguapa, nunca la mire a los ojos para que no le embruje con su poder...